BioMar Chile aborda el impacto creciente de la enfermedad HSMI en salmón Coho, asociada al virus PRV, destacando cómo esta condición compromete la salud cardiovascular, la respuesta inmune y el desempeño productivo de los peces, y relevando el rol de estrategias nutricionales especializadas para apoyar su recuperación durante periodos de alto desafío sanitario.
El mayor impacto de HSMI en el salmón Coho, se debe a la anemia que causa el virus PRv, en la fase inicial de la enfermedad, al infectar los glóbulos rojos y desencadenar una respuesta antiviral que conduce a la destrucción de estas células, que cumplen un papel fundamental en el transporte de oxígeno hacia los tejidos. Un mecanismo compensatorio que se activa con la anemia es el aumento de la frecuencia cardiaca y con ello el riesgo de sobreesfuerzo cardiaco y la presentación de lesiones en el corazón, se incrementan. En esta condición los peces serán mucho más susceptibles los cambios ambientales, especialmente a las fluctuaciones de oxígeno en el agua, así como también al daño branquial, y el riesgo de la presentación de mortalidades será mayor. Además, como parte de la etapa más avanzada de HSMI, el virus PRv se replica activamente en el corazón: endocardio, miocardio (estrato esponjoso) y epicardio. Estos cambios, junto con el sobresfuerzo del corazón que se produce a causa de la anemia, pueden producir disfunción cardiaca y muerte de los peces.
Debido a la alta actividad del salmón Coho durante la alimentación, el gasto metabólico y requerimiento de oxígeno durante este proceso, aumentan. En condiciones normales, los peces activan mecanismos compensatorios para mantener una adecuada disponibilidad de oxígeno para los tejidos. En cambio, en los peces que están cursando con anemia esta capacidad compensatoria se reduce significativamente y la presentación de mortalidades durante y luego de la alimentación constituye un signo asociado a HSMI. Es por ello que una de las medidas paliativas que se han implementado para el control de la mortalidad por HSMI es la aplicación de ayuno.
HSMI también afecta la respuesta inmune de los peces, por lo que la susceptibilidad a otras enfermedades infecciosas se incrementa.
El alcance de HSMI no sólo es sanitario, sino que también compromete el desempeño productivo de los peces, especialmente debido a la menor disponibilidad de oxígeno en los tejidos, restringiendo los procesos anabólicos que son fundamentales para el crecimiento. Junto con ello, la eficiencia de conversión del alimento estará afectada negativamente. A lo anterior se suma el ayuno de los peces, como medida de mitigación de las mortalidades.
El soporte nutricional de los peces es fundamental para la óptima recuperación de la anemia y de la integridad del corazón de los peces. Con ello se reduce el impacto de HSMI a nivel sanitario (mortalidades) y pérdidas económicas por el menor desempeño productivo.